CON LOS PUENTES LLENOS – #TerceraZona

PRESS WORKERS

Colas de autos uruguayos atraviesan el puente para ir a Argentina

Como todos saben, semana tras semana, con todo el peso de su rubro publicidad en los medios de prensa, el Centro de Almaceneros Minoristas, Baristas, Autoservicistas y Afines (CAMBADU) y la Cámara de Importadores han venido reclamando incesantemente el cierre de fronteras y el cero kilo, para hacer frente a una circunstancia comercial que al parecer no supieron prever y que no saben cómo enfrentar.

Por lo visto todas las medidas adoptadas hace un año atrás al parecer han sido infructuosas; ahora, el gobierno sorprende con una respuesta tan desconcertante como inesperada: hace algunos días decretó cambios en la legislación sobre la comercialización de los cigarrillos en territorio nacional. Y más allá de los motivos que pudiera tener para dicha modificación, creemos que en vez de ceder en cuestiones tan delicadas y graves, debería atacar e impedir el ingreso de cigarros, drogas o armas con todo el peso del sistema estatal, y no dar por perdida una batalla que no hemos sabido luchar.

“Decreto 282/2022, Num. III) que las mencionadas limitaciones afectan al cigarrillo comercializado en el mercado formal, frente a la fuerte competencia del cigarrillo de contrabando”

Es evidente que en lo concerniente al comercio regional seguimos sin entender cuál es la verdadera función de Uruguay como Estado tapón, la cual consiste en garantizar el libre comercio regional, tal como ya lo informara Lord Ponsomby, embajador inglés en la región, mediante carta enviada a Inglaterra a inicios del 1800: “someto a usted el esbozo de un proyecto para formar un sistema de federación entre los estados litorales del Plata y del Paraná, para la seguridad de la libertad del comercio”1.

A nuestro entender, hasta el día de la fecha no aprendimos como país a beneficiarnos de los vaivenes regionales, y seguimos viendo en el contrabando de sobrevivencia, de comestibles y de elementos de la canasta básica, el gran flagelo que afecta la economía local, cuando en realidad, el mayor perjuicio lo causan esos bienes que en vez de evitar su ingreso en los pasos de fronteras, los naturalizamos como producto competitivo ante el mercado formal.

Hablar de fronteras y no recordar a aquel presidente de la República que en febrero de 2018 y ante reclamos de productores rurales organizados expresó una generalización muy popular

* “Hay una manga de delincuentes que traen gasoil de la frontera”

Nosotros, hoy, también creemos que aquí hay una manga de avivados que son los importadores y comerciantes de la capital, quienes aprovechándose de su ubicación estratégica se benefician de la necesidad de la gente del interior, comprando por centavos de dólar y vendiendo a decenas de dólares la mercadería que entra por el puerto de la capital, explotando así el bolsillo del trabajador uruguayo.

Mientras el índice de desocupación media nacional es de 8 y 9%, en Salto el desempleo alcanza al 13%; y es que durante la pandemia, privados y públicos no supieron aprovechar la bonanza que el cierre sanitario les facilitó, y por eso hoy ese casi 4% de uruguayos que volvió a la frontera a bagayear para mantener su nivel de vida, preocupa tanto a los gobiernos de los departamentos fronterizos: es que solo el 50% de la población de esos departamentos tiene trabajo, y el 45% de ellos trabaja en la informalidad.

Esto se hizo más evidente durante el cierre de fronteras; la pobreza creció, aumentó el número de asistidos por los planes sociales, y la criminalidad creció en la práctica de delitos menores, como hurtos y rapiñas. Por lo tanto, ese contrabando que quieren acabar es el que reduce la vulnerabilidad social, los niveles de inseguridad, y hasta mejora la salud popular en estas #tercerazona.

Y mientras se llenan los puentes de gente yendo a contrabandear, el Ministerio de Economía y Finanzas está de espaldas a todas las propuestas legislativas sugeridas para cambiar esta realidad, no importa de qué tienda política venga; en su burbuja, sólo ve en cada proyecto la pérdida impositiva, la renuncia fiscal que el Estado debería hacer, y por eso se niegan a innovar. Pero la necedad es tan grande, que no se dan cuenta de que lo quieran ellos o no, por la vía de los hechos esa renuncia fiscal se da cada día, porque las aduanas son insuficientes para frenar la búsqueda de una vida más barata determinada por la conveniencia monetaria regional.

En resumen, en el marco de ese reconocimiento legal de la batalla perdida para el crimen organizado del contrabando de cigarrillos, se debería entender de una buena vez que en nuestra condición de “Estado tapón”, lo que hoy debemos hacer en estas circunstancias, en este punto de convergencia financiero regional, es adoptar otras medidas innovadoras, no sólo de control fronterizo, para dejar de perder para la criminalidad, sino además de flexibilización comercial, laboral y social, dándoles a esos comerciantes transfronterizos, históricamente castigados por ser #quileros de sobrevivencia, otras oportunidades laborales que les permitan tener “seguridad en la libertad del comercio”, para poder cuidar a sus familias sin tener que verse afectados por el verdadero contrabando, que pasa por las Aduanas sin parar.

Richar Enry Ferreira

Referencia

1- https://www.academia.edu/37794856/Sobre_los_Estados_tapones_ Dr. alberto Umpiérrez

 

Productor audiovisual, documentalista, investigador histórico, redator e reporter.

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